diumenge, 7 d’agost de 2011

Dejaos de pollas, vayamos a pollas.

Ayer asistí en La Herradura, Granada, a la presentación del libro de Andrés Cárdenas Dejaos de pollas, vayamos a pollas. La presentación fue un exitazo destornillante. Estuvo a cargo del escritor José García-Ladrón de Guevara, poeta, crítico, columnista de prensa y académico de Buenas Letras, autor del tantas veces reeditado ensayo humorístico La malafollá granaína. G. Ladrón de Guevara defendió el lenguaje del pueblo frente al de la Real Academia e hizo un genial análisis filológico de los eufemismos utilizados para nombrar a los órganos sexuales masculinos y femeninos.

El libro de Cárdenas es fruto de la pregunta de un amigo extranjero, llamado en la ficción Harry, mediante la cual solicitaba al periodista que le aclarase qué significa una de las palabras de uso más común entre los granadinos: “polla”. El texto, con las múltiples y polisémicas acepciones del término, es fenomenal, tiene mucha gracia y te hace soltar más de una carcajada.