diumenge, 7 d’agost del 2011

Dejaos de pollas, vayamos a pollas.

Ayer asistí en La Herradura, Granada, a la presentación del libro de Andrés Cárdenas Dejaos de pollas, vayamos a pollas. La presentación fue un exitazo destornillante. Estuvo a cargo del escritor José García-Ladrón de Guevara, poeta, crítico, columnista de prensa y académico de Buenas Letras, autor del tantas veces reeditado ensayo humorístico La malafollá granaína. G. Ladrón de Guevara defendió el lenguaje del pueblo frente al de la Real Academia e hizo un genial análisis filológico de los eufemismos utilizados para nombrar a los órganos sexuales masculinos y femeninos.

El libro de Cárdenas es fruto de la pregunta de un amigo extranjero, llamado en la ficción Harry, mediante la cual solicitaba al periodista que le aclarase qué significa una de las palabras de uso más común entre los granadinos: “polla”. El texto, con las múltiples y polisémicas acepciones del término, es fenomenal, tiene mucha gracia y te hace soltar más de una carcajada.

dijous, 4 d’agost del 2011

La gaviota

Sándor Márai
Ediciones Salamandra

Un personaje masculino, un hombre con un alto cargo ministerial y de quien no llegaremos a conocer el nombre, el mismo día en que firma una declaración que puede cambiar el transcurso de la historia de su país, recibe la inesperada visita de una joven que presenta un extraño y casi mágico parecido con la mujer que el hombre amó, la cual murió trágicamente. El encuentro con esta mujer despierta en el hombre, que ya no es joven, sentimientos y profundas reflexiones sobre la personalidad, la vida, la muerte y el amor:

«Los astrólogos, que hoy en día ya no llevan un capirote en la cabeza y en su mayoría no son más que diligentes matemáticos, afirman que hay tres hechos que el libre albedrío del hombre no puede cambiar: el nacimiento, la muerte y el amor… Estos tres hechos son más poderosos que cualquier fuerza y voluntad humanas».

Hay hechos que no nos pertenecen porque no tenemos sobre ellos ningún poder. Por ejemplo un encuentro que sigue la ley del destino y que no podemos aplazar. ¿O quizás no es todo tan ingenuo y mágico como parece? ¿Quién es esa mujer y qué pretende? ¿Hay alguna razón oculta que juega con este parecido aparentemente casual? Y sea cual sea la respuesta, ¿qué importancia tiene?

En su personal estilo de introspección psicológica, Sándor Márai repite una de sus conversaciones imposibles entre dos personajes. No son creíbles. Sus conversaciones no son creíbles porque nadie habla así, con tanta lírica y con un discurso perfectamente estructurado y repleto de reflexiones profundas. Y sin embargo, son conversaciones que nos embrujan y nos arrastran por la fuerza de sus palabras, de sus ideas, de los conceptos que, tanto o más que los hechos, tienen el poder de cambiar dos mundos. No sólo el de los protagonistas, también el de los lectores que nos quedamos atrapados en la literatura de Sándor Márai y volvemos a él una y otra vez, guiados por esa fuerza mágica que dirige el vuelo de las gaviotas y los pasos de los hombres…

dissabte, 25 de juny del 2011

La delicadeza

David Foenkinos
Seix Barral

Lo reconozco. Compré este libro por su faja publicitaria: «La novela de los diez premios». Si un libro es capaz de haber ganado diez y haber llegado, además, a finalista de los premios literarios más prestigiosos de Francia, es que algo tiene. Y quería saber qué era ese algo que había cautivado a tantos lectores.

Empecé a leerlo y me lo tragué en un santiamén. Y mientras leía me preguntaba qué era eso maravilloso que tenía ese libro y que no aparecía por ninguna parte: ninguna gran historia, no frases rimbombantes, sin filosofías vanguardistas ni pensamientos profundos. Una historia simple, lineal, con personajes de lo más común (antihéroes anodinos a los que nadie ve y a los que a nadie le importan). Ah, sí, está escrita en un estilo peculiar que nos da información dispar de los personajes, datos extras que ayudan a dibujar los caracteres y que deberían formar parte más de las notas del autor que del texto íntegro del relato. Ah, y ese sentido del humor, esa fina habilidad para tratar de forma desdramatizada los pequeños detalles del día a día, todo tan cotidiano, pequeños dramas que hubieran podido describirse desde el dolor y el sufrimiento y que, sin embargo, se nos cuentan con un cierto aire festivo.

Entonces me di cuenta de que, además de la faja publicitaria, me había llamado la atención su título: La delicadeza. Exacto. Éste es el sentimiento que transpira la novela y eso es lo que nos cautiva. La delicadeza. La naturalidad. La frescura. La sutileza. Es un libro sencillo que nos hace sentir bien porque está escrito con exquisita delicadeza, algo que, en este mundo deshumanizado, empieza a ser un extraño tesoro.

Algo está cambiando. Ahora ya estoy segura. Algo está cambiando y el cambio se produce en la dirección correcta. Nathalie es una mujer guapísima y afortunada que lo tiene todo: está casada, vive feliz y tiene un buen trabajo. Inesperadamente su marido muere. Para huir del sufrimiento, Nathalie se vuelca en el trabajo. Allí hay quien la pretende y hay quien la ve como algo inalcanzable: demasiado guapa, demasiado eficiente, demasiado perfecta. ¿Qué va a suceder? No os cuento el desenlace, pero me encanta que Nathalie no valore al prototipo de milhombres ejecutivo conquistador y arrolladoramente exitoso. Ni trayectoria profesional, ni prestigio, ni eficacia, ni estrategias, ni puñetas. Nathalie elige las sonrisas, las conversaciones y la ternura.

Eso es exactamente lo que tiene este libro. Marca un nuevo modo de operar y de reaccionar ante la vida. Un nuevo paradigma de valores. Y lo hace sin necesidad de moralizar. Sin ponerse serio. Lo hace desde la sencillez (que no significa simplicidad). Y eso es exactamente lo que ha cautivado a cientos, a miles de lectores, su delicadeza

dijous, 19 de maig del 2011

Sombras quemadas

Kamila Shamsie
Ediciones Salamandra

Un alemán que vive en Japón; una japonesa que vive en la India; un indio que ha de vivir en Pakistán con constante añoranza de su Delhi natal; un inglés en Estados Unidos… Los Weiss (alemanes), Burton (ingleses), Tanaka (japoneses) y Ashraf (indios) siguen vidas que parecen haberse desviado de su curso natural para cruzarse y entrelazarse de modo que ninguno de ellos puede vivir en su lugar de origen. Las nacionalidades se confunden. Y sin embargo, encuentran un espacio en el cual cohabitar en medio de una compleja historia compartida, entre cuatro linajes y tres generaciones, gracias a la amistad y al amor. Y a la guerra.

Desde el bombardeo de Nagasaki hasta las montañas de Afganistán después de los atentados del 11-S, se nos presenta la historia familiar a lo largo de seis décadas de miedo y dolor. Se quieren sin importar el color de la piel o los rasgos étnicos. Se quieren a pesar de que sus mundos son distantes cultural y geográficamente. Se quieren a pesar del abandono y de la culpa, de lealtades que les separan y de la realidad de guerras que les unen. ¿Cómo es posible que los ideales más nobles se embrutezcan justificados por la responsabilidad? En el mundo hay cientos de miles de personas que entierran su conciencia para no ver el horror del que son responsables...

Hiroko huye de Nagasaki después de la bomba atómica que mató a su amigo Konrad. En la India colonial busca a Ilse, hermana de Konrad, una alemana casada con un inglés. Vivirán juntos los últimos días de la colonia británica previos a la división de la India y a la expulsión de los musulmanes a Paquistán. Allí vivirá Hiroko con Sajjad, antiguo criado de los británicos, y nacerá su hijo Raza, el cual tiene, igual que su madre japonesa, un extraordinario don para los idiomas, lo que le llevará a trabajar para la CIA junto a su tío Harry, hijo de Ilse.

Con estos ingredientes tan complejos como humanos, esta novela toca todos los grandes temas del último siglo: el final de la Segunda Guerra Mundial con las bombas atómicas; la descolonización británica; la guerra fría; la caída del bloque soviético; las emergentes amenazas entre la India y el Pakistán con las pruebas nucleares; el atentado terrorista del 11-S y la subsecuente invasión de Afganistán. «Hemos traído la desolación y la llamamos paz», se lamentará Harry en Afganistán. Esta frase resume su vida y el fatal desenlace de la historia.

Sorprende que una mujer tan joven como Kamila Shamsie, nacida en 1973 en Paquistán, tenga la objetividad y sabiduría necesarias para desarrollar una trama tan ambiciosa. Y para poner en tela de juicio conceptos como patriotismo, traición, expiación, culpabilidad, lealtad, hospitalidad. Esta es una gran novela que ayuda a comprender los grandes conflictos globales y que transmite un sutil mensaje de esperanza. Quizás porque Kamila Shamsie tiene el coraje de poner al descubierto los grandes males que hacen que el mundo sea un lugar tan espantoso, a través de su extraordinaria habilidad para describir pequeñas historias humanas que intentan mantenerse con coherencia dentro del cuadro caótico principal. La estrecha perspectiva que tenemos, unos por prejuicio y otros por defender creencias religiosas, está diezmando la humanidad. Hemos de aprender a desmarcarnos de los clichés que hacen que el mundo vaya mal, muy mal…

dilluns, 13 de setembre del 2010

Cometas en el cielo / Mil soles espléndidos

Khaled Hosseini
Salamandra

Suposo que va ser l’èxit de la seva primera novel•la, Cometas en el cielo, la causa del nomenament de Khaled Hosseini com enviat especial d’ACNUR, l’Agència de Nacions Unides pels Refugiats. Ho vaig veure clar després de llegir la segona novel•la, --que no és una segona part, perquè té una trama del tot independent de la primera--, Mil soles espléndidos.

Khaled Hosseini és afganès i això ha condicionat no tan sols el tema, l’escenari, el context, el temps i els personatges de les seves novel•les. Ser afganès l’ha convertit en La Veu de tots els afganesos, una veu que ens explica la història de tres dècades de guerra i anarquia que van originar una de les crisis de refugiats més greus del planeta, una guerra que només coneixíem pels telenotícies, una guerra excessivament cruenta que costava d’entendre perquè ja no sabien qui eren els bons i qui els dolents: la monarquia del sha Zahir; el cop d’estat de Daud Jan; la invasió soviètica; la revolució dels els muyahidins (armats per Reagan); la retirada de les tropes russes i el desmembrament de la Unió Soviètica; el govern comunista de Nayibulá; les diferents faccions militars de nom impossible de memoritzar (Yunbish-i-Mihi, Hezb-e-Islami, Yamiat-e-Islami, Ittehad-i-Islami, Hizb-e-Wahdat, entre altres); l’heroi carismàtic Ahmad Sha Massud, conegut com el Lleó de Panayshir; la creació de l’estat Islàmic d’Afganistan que va muntar un govern amb els líders de totes les faccions dels muyahidins que per comptes de posar-se d’acord van començar una nova guerra entre ells fins que finalment van arribar els talibans per posar pau; però resulta que el règim dels talibans va ser pitjor que tots els anteriors; l’atemptat de les torres bessones, Osama bin Laden i la declaració de guerra de George W. Bush que era per alliberar-los d’ells mateixos i portar la “pau duradora” i la democràcia. I, finalment, el retorn dels refugiats a un país dessolat per intentar formar part de la “reconstrucció”, per donar sentit a tantes morts, a tanta estupidesa humana...

A la novel•la també s’explica la rivalitat entre ètnies: tayiko, pastun, hazara, uzbeca, els nòmades kuchi; la diferència de llengües: farsi, pastun, urdu; la vida als campaments de refugiats i la dura supervivència a les ciutats de Kabul, Herat, Kandahar, dividides i plenes de franctiradors. També ajuda a entendre què és això de la burka, què s’havia de fer per aconseguir ser un màrtir; què és la namaz, les cinc pregàries diàries que fan els musulmans...

En fi, els llibres de Khaled Hosseini expliquen molt bé tots aquests temes que no havia entès mai. Però ho fa sense que ens en adonem. Perquè si he de ser franca, tot es va explicant a poc a poc, enmig d’un relat tan commovedor i bell que el decorat és el de menys. Perquè, sabeu una cosa? Khaled Hosseini té un do: com els autèntics narradors perses que van crear els contes de les mil i una nits, Hosseini centra els relats en l’amor, les fidelitats, les debilitats i fortaleses humanes, la culpa i la por, els afectes, la noblesa i la veritat, el respecte i la comprensió, i a tot això hi afegeix la saviesa de les narracions sufís i la poesia de grans poetes com Jaya Abdulá Ansary. Una barreja fascinant.

Aquestes són dues Grans Novel•les, de les que emocionen i de les que no s’obliden. Com he dit al principi, el seu èxit internacional ha donat un nou sentit a la vida de Khaled Hosseini que ha estat capaç de mostrar al món un altre Afganistan. La seva veu és el testimoni d’un patiment profund, descomunal, però també de la grandesa d’un poble que malgrat haver estat massacrat per totes bandes ha tingut el coratge de seguir endavant i tornar a casa per començar de nou. Desitjo que cap altra guerra “alliberadora” estronqui el seu somni. Inshallah!

dimecres, 30 de juny del 2010

El tiempo entre costuras

María Dueñas
Temas de Hoy (Planeta)

Suelo huir de los best sellers como de la peste. Soy perra vieja como para creer que la buena literatura es la que promueven las campañas de márquetin. Eso es negocio, no nos engañemos. Negocio del que sólo mira los resultados en cifras de ventas. Cuando ves una faja roja cruzando una portada con la frase «500.000 lectores ya lo recomiendan. Tu también lo descubrirás, tu también lo recomendarás», ¿qué otra cosa puedes hacer sino alejarte corriendo de semejante reclamo publicitario? Sin embargo anoté el nombre: María Dueñas, y el título: El tiempo entre costuras. ¿Por qué? ¡Caprichoso azar! Aunque si he de ser completamente sincera sentí un aguijonazo de curiosidad. ¿Qué tiene esa pájara que no tenga yo? Una primera novela publicada por una editorial pequeña, TH, Temas de Hoy. Claro, claro, una editorial pequeña, sinónimo de editor que lee los manuscritos que luego publica, pero con el trampolín de distribución del Grupo Planeta detrás. Es la combinación perfecta, pensé entonces. Y olvidé el asunto.

Hasta que la escuché hablar en una entrevista de la CNN con Iñaki Gabilondo. Es simpática. Es inteligente. Sabe hablar. Tiene cosas que contar. ¡Qué personalidad! Todo eso pensé. Y volví a olvidarme del asunto.

Hasta que la conocí en la Feria del Libro de Madrid, ese evento al que vamos los catalanes y que convierte a nuestro Sant Jordi en una fiesta folclórica y poco más. En persona gana, María. Es simpática, de verdad. Es inteligente, de verdad. No hay pose. No hay reclamo. Ni engaños. ¿Cómo va a escribir mal alguien que sabe hablar tan bien?

Compré el libro y afirmo con rotundidad que ya hay 500.001 lectores que lo recomiendan. Justificaré mis razones. El tema es muy interesante: da una visión de la presencia e influencia del movimiento nazi en la España de Franco, ciertamente bien reconstruida, con nombres, lugares y hechos históricos bien documentados. Pero nos cuenta esa historia, mil veces leída en los libros de texto, desde el otro lado de la barrera, es decir, desde el protectorado español en Marruecos del que provenían las fuerzas armadas del general Franco. Domina el tema, vamos, igual como entiende un muchito de costura, telas, modas y de todo lo que puede oírse en los probadores de un atelier de alta costura. Pero hay más. Hay un buen uso de los recursos literarios. Domina el tempo y tiene mucha gracia para terminar el capítulo sin cerrarlo, dejándonos en el momento de mayor suspense, obligándonos así a seguir leyendo; sabe crear el suspense incluso con nimiedades, en situaciones cotidianas. Crea la protagonista a partir de alguien aparentemente anodino, una costurera que sin embargo es humana, contradictoria y…, valiente. El lenguaje es perfecto. Su estilo conciso. La escritura es vitalista, no cae en el dramatismo; incluso cuando describe las situaciones más duras, lo hace con elegancia y sencillez. En resumen, detrás de este best seller hay lecturas, muchas horas de trabajo y una gran pasión que lucha por emerger. Es una novela escrita con madurez que distrae y sorprende y nos arrastra a leer y nos hace anhelar terminar el trabajo para agarrar el libro otra vez.

¡Qué placer leerte, María! ¡Qué placer leerte! Felicidades. Me habría encantado, a mí, ¡ser capaz de escribir una novela así!

dijous, 24 de juny del 2010

L’home que plantava arbres

Jean Giono
Edicions El cercle de Viena

Quin llibre més bonic! És com un glop d’aigua fresca una calorosa tarda d’estiu.

A mig camí entre el conte i la poesia, amb una prosa sòlida i alhora tan fràgil que sembla un relat de vidre, aquesta petita joia literària és tota una lliçó de vida. És la història d’un pastor que decideix plantar arbres. Planta molts arbres, milers d’arbres, fins que aconsegueix convertir un paratge desert en un bosc ple de vida.

Ah, sí, quin llibre més bonic! Me l’he empassat d’un sol glop, un glop d’aigua d’una font de la que brollen paraules que canten la cançó que només coneixen els arbres. És la remor del vent en el bosc. No l’heu sentida mai?
Llegiu-lo, llegiu-lo...!

dimecres, 17 de març del 2010

Invisible

Paul Auster
Edicions 62 / Anagrama

En aquest blog acostumo a penjar crítiques literàries d’alguns dels libres que vaig llegint. No pas tots; em centro bàsicament en la literatura de ficció. M’agrada aturar-me en els autors de casa, cridar l’atenció sobre textos bons que sovint passen desapercebuts o fins i tot, a vegades, ressenyar llibres que he descobert una mica per atzar i que m’han fet passar una bona estona de lectura. Els autors que ja són prou famosos no necessiten ni presentacions ni ressenyes perquè els seus llibres es venen sols. Tenen els seus crítics fidels i els seus detractors i compten amb una bona campanya de màrqueting que els fa arribar a totes les llibreries. Aquesta vegada, però, faré una excepció per parlar del darrer llibre de Paul Auster. No me’n puc estar. M’ha deixat, literalment, al·lucinada. Torna a ser el Gran Auster, el Geni, el que sorprèn i arrossega el lector cap a dins d’un món de ficció que esdevé tan boig que ja no sabem si inventa o descriu la realitat, la veritat “invisible”.

Auster divideix la novel·la en quatre parts, cadascuna té un narrador diferent, un estil diferent, una veu i un punt de vista diferent. Els personatges són els mateixos, però a cada part se’ns presenten des d’un angle completament nou. Tots els personatges (menys un, de qui tots parlen i que cada vegada s’escapa) tenen veu pròpia: dietaris, narracions, manuscrits que cal redactar. Tenim, per tant, un joc de recursos narratius agosarat que funciona bé perquè Auster amaga un alter ego que aparentment és qui escriu el llibre i enllaça els diversos textos fins unificar la trama. Ara bé, el llibre és molt més que un artifici de tècniques: és un relat colpidor d’un seguit de fets ocorreguts l’any 1967 i més enllà –Guerra del Vietnam, moviments estudiantils a França, la Guerra Freda, caiguda del Mur de Berlín− que havien de canviar radicalment la vida de les persones que s’hi veuen implicades i que s’arrossegaran anys i anys, fins que la memòria o la mort hi posin fi.

A Invisible destaca, per damunt de tot, l’acurada descripció psicològica, feta gairebé amb bisturí, de personatges enormement complexos i, sobretot, de les seves relacions i interrelacions, dels motius aparents i els ocults, de l’amor innocent i l’amor incestuós, de l’erotisme i la passió, de la vida i la mort en un món salvatge que sovint no sap cap a quina banda mirar

dijous, 18 de febrer del 2010

Dietari de Les Gorges

M. Victòria Lovaina
Edicions Saragossa


Acabo de llegir un llibre preciós i ben escrit dels que em tornen la confiança en la qualitat de la literatura feta a casa nostra, sovint tan menystinguda que passa gairebé desapercebuda; es publica sense fer soroll i no se’n fa ressò, com si ni tan sols existís. Es ben trist que no sapiguem valorar el talent de la nostra gent i que busquem referents com més lluny, millor. Penso tot això amb el llibre encara a les mans, sorpresa i complaguda per la seva lectura, que encara se’m belluga per dins. Amb un llenguatge líric que a estones esdevé autèntica prosa poètica, aquest llibre, escrit sens dubte amb la cura de qui ho fa amb plena consciència del treball que realitza, es mereix ocupar un lloc dins els espais dedicats a la literatura. M. Victòria Lovaina ha estat, per a mi, tota una descoberta que vull compartir a través d’aquesta ressenya.

Dietari de Les Gorges és, com bé indica el seu títol, un dietari intimista i alhora testimonial escrit per una mestra jove que arriba a un llogaret per fer-se càrrec d’una escola rural que aplega disset nens de totes les edats. L’escola no està gaire equipada i a vegades també fa la funció d’església. De mica en mica, a través d’un resum fet als vespres, anem coneixent la relació de la mestra amb els disset nens i nenes de l’escola, amb les famílies, amb els embolics de poble propis de comunitats tan reduïdes, tot amanit pels problemes amb les mosques i la pudor de les granges de gallines. La mestra ha d’aprendre a organitzar un pla de treball: feines, lectures, correccions, excursions, i compaginar-ho tot amb les seves inseguretats i els seus propis fantasmes. Veiem com es preocupa per cada nen i com pateix per la Maria Antònia, la nena que mai no riu. Aviat sorgeix una complicitat que va més enllà de les hores d’escola. Nens i mestra tenen les excursions que els porten a descobrir l’entorn, però també tresors i algunes històries que no sempre s’expliquen en veu alta; tenen la revista que fan entre tots; i tenen, també, “el llibre dels morts”.

He dit que el llibre és un dietari, però de fet és molt més que un dietari perquè sap crear un suspens que ens arrossega en una trama i un desenllaç propis d’una novel•la. Es plantegen, entre línies, molts més temes dels que aparentment sorgeixen a partir de la descripció dels fets del dia a dia. Hi ha tot un misteri amb mares, criatures i fotografies que es va desvelant a poc a poc, a través de la pròpia experiència vital de la mestra. Hi ha les pors i els afectes. I una innocència que traspua a través del llenguatge que cerca el mot precís i la descripció perfecta, imatges i metàfores poètiques que són tan boniques que no m’he pogut estar de subratllar-les amb el llapis per poder-les rellegir i paladejar amb el plaer que donen les bones lectures. Ja us ho he dit: aquest és un llibre ben escrit, dels que passen amb bona nota.

dimecres, 10 de febrer del 2010

Olor de Colònia

Sílvia Alcàntara
Edicions de 1984

He llegit aquest llibre per curiositat. Curiositat per saber per què se n’han reimprès sis edicions en mig any, esdeveniment que és tot un exitàs en la literatura catalana. Ha sortit a les llistes dels més venuts i se n’han escrit un munt de crítiques. Una de les raons del seu èxit pot ser el tema, que no s’havia tractat mai en català. Una altra la seva ubicació real en un espai físic i temporal: una colònia tèxtil, a Terrassa, als anys cinquanta. I encara té un altre mèrit indiscutible: la recreació de l’univers de les colònies tèxtils, aquestes petites ciutats autosuficients tancades en elles mateixes de manera endogàmica, gairebé asfixiant.

A mi em sembla que la novel•la presenta llacunes importants. En alguns capítols, el llenguatge és poc natural: la veu del narrador no ha de parlar com els seus personatges! Hi ha fils descabdellats perquè la trama fa salts, sovint els personatges se’ns mostren tot d’una, sense presentació prèvia, es crea una expectativa i en canvi no tornen a aparèixer i queden fils solts que no es rematen. Les primeres cent pàgines són fluixes i el final coixeja, es deixen de banda els protagonistes principals per acabar amb un munt d’informació deixada anar a raig, mal dosificada, que hauria estat molt millor suggerir a poc a poc. El ritme no acaba de funcionar. També hi ha incongruències, costa de creure que el senyor Viladomat, l’amo, i el senyor Boix, el director, que tenen tan pocs escrúpols, especialment pel que fa al director que pot arribar a ser mooolt però que mooolt groller, estiguin tots dos tan ensucradament enamorats de les respectives esposes i que ambdues siguin tan dòcils i burres. Perquè una cosa és que les donen es resignessin i acceptessin les banyes per un tema sociocultural i una altra, ben diferent, que després d’havent-se-les empassat de tots colors, ells vinguin amb remordiments i sentiments de traïció per salvar la “vida conjugal”. En fi, hi ha un embalum considerable de personatges mal tractats que desllueixen el conjunt.

Però per altra banda he de reconèixer que la novel•la té moments genials. Hi ha descripcions que sorprenen, precisament perquè són molt millors que el gruix de la novel•la. Rellegint aquests fragments m’adono que són els viscuts. Per exemple brilla amb llum pròpia la visita que la Matilde fa a casa la senyora Boix; el relat té una força descriptiva potent. També la trobem quan ens explica el primer dia que la Cèlia va a treballar a la fàbrica; les trifulgues entre els companys de feina i l’enveja envers els “recomanats”; la mentalitat tancada i les xafarderies de la gent de la colònia; la doble moral cristiana de les classes socials altes i l’obcecació de la mare priora del convent de monges; el dolor davant la mort dels éssers estimats; algunes discussions familiars...

Aquest és un llibre que s’ha publicat massa aviat. Tot i que la història està acabada, hauria necessitat una revisió a fons per polir tots els detalls que fallen, especialment pel que fa al llenguatge, els personatges i la trama. Tenim davant, però, una dona que ens emociona quan explica l’experiència viscuda. És aquesta la Sílvia Alcàntara que més m’agrada i segurament la que més es mereix haver aconseguit, de moment, sis reimpressions.

dimecres, 20 de gener del 2010

El cel és blau, la terra blanca. Una història d’amor.

Hiromi KawakamiQuaderns Crema


Passa molt de tant en tant que, un llibre comprat a l’atzar, sense cap recomanació prèvia i d’una autora que mai no havíem sentit anomenar, es reveli com una autèntica joia, un premi, una troballa que, per fortuïta, adquireix el valor afegit de la pròpia descoberta, com quan durant una excursió trobes un fòssil d’estranya bellesa o un mineral molt rar, una peça única que altres, que poden haver passat per allí abans que tu, no han sabut descobrir...


El vaig comprar a la Llibreria Central, a Tremp, atreta primer pel seu títol poètic. El llibre es ven amb una faixa que ha inclòs l’editorial Quaderns Crema i que recull algunes frases que alguns crítics han escrit sobre l’obra en publicacions de prestigi. La faixa, a més, està encapçalada amb les dues paraules “PREMI TANIZAKI”, destacades amb lletra negreta i de mida més gran. A la solapa de la coberta se’ns explica que Hiromi Kawakami és una de les escriptores japoneses més llegides, ha obtingut diversos premis literaris importants i, concretament, la novel•la que tenim a les mans fou adaptada al cinema amb gran èxit.


Però probablement, allò que més hi va influir i em va fer escollir-lo entre desenes d’altres llibres va ser el fet que darrerament he conegut la Maria H., una noia casada amb un home japonès. Durant les hores de conversa que han anat bastint la nostra relació d’amistat, vaig quedar impregnada d’aquesta gràcil harmonia, una contenció estètica que té molt a veure amb l’art poètica dels haiku, la naturalesa en miniatura dels bonsái o l’art floral dels ikebana, arts minimalistes on l’equilibri entre tècnica i bellesa ratlla la perfecció. Aquest no és un comentari superflu: El cel és blau, la terra blanca, és una història d’amor escrita amb aquesta mateixa tècnica que té per objectiu destacar la bellesa per ella mateixa. Quan una cosa és bella —i l’amor entre Tsukiko i “el mestre” ho és—, no cal guarnir-la; només cal saber on aplicar les tisores per mostrar-la en tota la seva senzillesa i intensitat natural.


Tsukiko és una dona solitària que freqüenta una determinada taverna. Allà coincideix amb un antic mestre, un home també solitari amb qui comparteix els gustos pel menjar, l’afecció a beure sake, estones de passeig i de conversa i moltes més estones de silencis, i encara moltes més estones de nostàlgia: tots dos han viscut relacions desafortunades que els han deixat una mica encallats al passat, per la qual cosa no es permeten tenir gaires il•lusions. A vegades, quan noten que depenen massa de les trobades que fins aleshores havien estat fortuïtes, eviten deliberadament trobar-se. Però amb la mateixa naturalitat amb què floreixen els cirerers, sorgeix entre ambdós un amor bonic i profund que els costa reconèixer però que inevitablement acabarà florint apassionadament.


Ah, aquesta és una preciosa història d’amor, és una joia, una novel•la impecable, profundament commovedora, que ens anima a confiar més en nosaltres mateixos i a fer cas quan un subtil calfred ens fa tremolar lleument...

diumenge, 17 de gener del 2010

Londres nevat

Jordi Llavina
Editorial Amsterdam


L’he llegit que encara era calent: primera edició novembre del 2009. Me’n vaig comprar sis, de llibres, aquella tarda, però aquest va ser el primer que vaig agafar. Sentia una gran curiositat per conèixer què ens deia en el seu nou llibre un home com Llavina, que ha tocat tots els camps relacionats amb la literatura i des de tots els angles: autor de poesia i narrativa, crític literari, presentador de ràdio i televisió, membre de jurats de premis literaris... No m’ha pas decebut, tot el contrari, us el recomano!


Londres nevat és un recull de sis contes que escapen una mica a la concepció tradicional que defineix el conte com a relat breu i rodó, en el sentit que se segueix un únic fil argumentatiu i acaba amb un element que aporta un desenllaç amb una certa sorpresa. En els contes de Llavina, hi ha tècnica. Perquè hi ha moltes lectures al darrere. I de mateixa manera que la fusta de roure dóna al vi un buquet específic, així mateix els caldos que surten de la ploma de Llavina s’han impregnat d’una solera que els dóna cos, força i aroma.


El primer conte, Nosaltres també esperem, té el regust de Patricia Highsmith. Sí, té una atmosfera en la que es barregen una tendresa continguda i un drama que només s’insinua, una mescla explosiva que ens arrossega. En aquest conte Llavina juga amb diferents punts de vista, repeteix situacions i frases, i cada vegada hi afegeix una peça més del puzle, fins que obtenim una imatge més o menys clara de la situació. És un conte sorprenent i molt inquietant.


El segon conte, Un tal Amat, s’ha criat a la bodega d’Isak Dinesen. No en tinc cap dubte perquè Llavina no se n’amaga: menciona l’autora en el primer relat, un nom deixat anar com de passada i que jo he caçat al vol; és la referència clara a la font de la que es nodreix. La tècnica d’Un tal Amat és cent per cent dinesiana: un encadenat d’històries inserides compliquen la trama. Els salts temporals, els canvis d’espai, les cites i les frases brillants s’alternen amb els retrats psicològics clavats com anuncis en un taulell. I en acabat, tots aquells salts resulta que anaven en una mateixa direcció. Només amb un bon domini dels recursos literaris es pot fer una barreja tan arriscada i aconseguir que funcioni amb precisió.


Ara bé, on Llavina trenca totes les normes i formes és al conte (conte?, no, no és pot dir que sigui un conte!) Hand & Racquet el qual, indirectament, dóna títol al llibre: Londres nevat. Aquest conte no és un conte (massa llarg per dir-ne conte, 38 pàgines!), no parla de Londres i menys encara d’un Londres nevat. No parla d’una gorra, —com ens vol fer creure quan s’adreça amb complicitat a un hipotètic lector— ni parla del pub Hand & Racquet. Llavina parla de quelcom que ni tan sols menciona. Parla de la vida i de la mort, de les oportunitats que hem deixat passar durant la vida i dels amors que sorgeixen envers allò que ja ha mort, amor per les absències, per les noies mortes i enterrades, per les coses no viscudes. Llavina és un genuí «adorador de les pèrdues». Amb una contenció emocional que dissimula darrere d’una verborrea literària que ens allunya aparentment del tema de fons, es permet omplir el relat de cites cultes i noms d’autors de referència, fer salts narratius en els quals ens descriu —al llarg de dues planes senceres!— un quadre de Cézanne vist al museu, reprodueix una conversa amb l’editora —per enganyar-nos, no és la gorra allò que importa!— tot per dissimular el neguit existencial d’un home que ha arribat a la quarantena.


A mi no m’has enganyat, Jordi. Possiblement perquè sóc bona lectora i he après a captar els matisos, a llegir més enllà del que diuen les paraules. Però també perquè aprecio, per damunt de tot, la profunda i treballada formació literària. Darrere els teus “contes” hi ha un munt de lectures dels grans mestres, n’explicites els més directes a les notes finals, també cites, com de passada, un munt de noms al llarg dels relats. Altres autors, però, han quedat inserits en el teu bagatge personal i t’han bastit com a escriptor. Per això pots escriure relats o contes, saltar-te les formes i les normes i fer tot allò que et doni la gana!

dimecres, 29 de juliol del 2009

La piedra de la paciencia (sangue sabur)

Atiq RahimiEdiciones Siruela

Durant la guerra d’Afganistan, en una habitació d’una casa jau un home en estat de coma. És un heroi de guerra i té una bala clavada al clatell. La seva dona en té cura, el neteja, li fa companyia, resa i, també, es desespera de veure’l immòbil mentre segueixen els atacs armats i les seves dues filles petites ploren. Les hores són llargues, i les nits encara ho són més. Així és com la dona comença a substituir les oracions per la conversa en veu alta, en la que explica al marit tot allò que una dona no ha de dir mai: confessa què en pensa de les guerres i dels ideals religiosos; qüestiona els valors d’una societat amb una doble moral escandalosa on les dones són poc més que res; explica els sentiments més íntims, els temors i els secrets que sempre ha amagat. Ho explica tot. Fins que la pedra de la paciència rebenta.

Aquesta novel·la està escrita amb un llenguatge molt visual, gairebé com si fos una obra de teatre. Fa servir un narrador omniscient, una veu en present i un espai narratiu fix: l’habitació on jau l’home. L’acció avança amb els canvis de claror que entra per la finestra; els sorolls que anuncien els esdeveniments de la guerra i moviments de soldats al carrer; les entrades i sortides de la dona a la cambra. Tot plegat sembla una llarga, lenta i dura escena teatral on la trama sorgeix amb la veu de la dona, una veu a vegades poètica, d’altres enrabiada. La conversa es va desgranant davant un cos que només escolta.

Impressiona, la sinceritat de la dona. Impressiona, la seva intel·ligència. Impressiona, la seva capacitat d’enginy i de resistència. La pedra de la paciència narra la mena de vida que suporten molts milers de dones del món, sotmeses als capricis dèspotes de les societats masclistes. Que aquesta novel·la estigui escrita per un home afganès i que hagi guanyat el premi Goncourt són senyals inequívoques de què alguna cosa important està canviant, posa el dit a la nafra i ens obliga a fer una autoanàlisi de consciència.

Com a dona només puc dir: gràcies Atiq Rahimi!

dilluns, 29 de juny del 2009

La solitud dels nombres primers

Paolo Giordano
Edicions 62 / Salamandra

Finalment he tornat a trobar un llibre que m’ha enganxat i m’ha remogut. Costa. Costa trobar llibres així, ben escrits, amb una estructura impecable, un ritme ben treballat, el llenguatge concís, els personatges descrits amb pinzellades subtils, psicològicament complexos i alhora estranyament propers, el tema... Bé, el tema és estrany..., i commovedor.

La solitud dels nombres primers ens explica els esdeveniments que marquen la vida d’un nen a qui agraden les matemàtiques i una nena que odia esquiar. Les seves vides es creuen a l’escola on la seva respectiva marginalitat els converteix en un parell de nombres primers, que són aquells que només són divisibles per u i per ells mateixos, nombres indivisibles que l’autor converteix en metàfora de la soledat que aïlla les persones. De manera suau i respectuosa, sense fer-ne cap judici, l’autor entra dins la ment i el cor dels protagonistes per mostrar-nos les seves emocions, els seus dubtes, les seves pors, sempre presents, els records obsessius que els impedeixen desempallegar-se d’un passat cruel que, com una ombra, porten enganxat als talons. Giordano ens ho explica en veu baixa, en un to de confidència que ens provoca l’empatia i ens els fa comprendre de manera incondicional, comencem a patir amb ells la seva negació autista de la vida. La descripció dels fets quotidians és tan potent que de cada gest en traspua sentiment, és la força màgica de la suggestió del que no es diu, del que no es fa, del que no es pensa i mai no es comunica. Aquesta és la més terrible de les solituds, una solitud on hi ha l’amor, però no se’l reconeix, potser per por, o tal vegada només és incapacitat per lliurar-se a una experiència afectiva.

Paolo Giordano és llicenciat en Física Teòrica. És molt jove, té només 28 anys i en tenia 26 quan va guanyar el premi Campiello Opera Prima que li ha fet vendre més d’un milió d’exemplars del llibre. Però aquesta primera novel·la ha guanyat també el premi Strega, el més prestigiós d’Itàlia, que reconeix anualment el millor llibre de tots els publicats, guardó que normalment només aconsegueixen escriptors consagrats i que el posa a l’altura de noms com Cesare Pavese, Dino Buzzati, Primo Levi, Umberto Eco, Claudio Magris... No sé si pot ser un reconeixement massa gran per a una primera obra d’un jove un tant autista: els nombres primers no es poden dividir. Però també podria passar tot el contrari. L’èxit podria tenir un efecte multiplicador (els nombres primers es poden multiplicar i donen SEMPRE nombres sencers). Giordano és un escriptor que ha demostrat un enorme talent. Jo desitjo que opti per aquesta segona opció.

dissabte, 18 d’abril del 2009

El silenci

Gaspar Hernández
Edicions Destino

Quan vaig saber que Gaspar Hernández havia guanyat el premi Josep Pla 2009 amb una obra que parlava de la meditació zen i la curació espiritual a través de la paraula, vaig pensar que volia llegir-lo. El vaig encarregar a l’Antonio, el llibreter del poble, perquè m’avisés tan aviat com es publiqués. Amb tot, vaig trigar una mica a trobar el moment i va passar que, abans de poder-lo llegir, vaig veure a El Triangle la mala crítica que en feia en Màrius Serra. Em pregunto per què hi ha autors que perden el temps fent crítiques de llibres que no els han agradat. Jo no ho faig. Si un llibre no m’agrada, el condemno amb la meva indiferència i n’agafo un altre. Però a més, en Màrius i en Gaspar són companys de feina, tots dos treballen a Catalunya Ràdio, segur que coincideixen en mil i una ocasió, segur que poden compartir (o rivalitzar), en mil i una més. Això és lleig, Màrius, i més si tenim en compte que tu portes anys parlant des del hara al teu Llullu... O no et sembla que és una mica el mateix? Tu parles a l’ànima del teu fill igual com un locutor de ràdio parla a l’inconscient d’una dona adormida...

Potser, doncs, per la mala crítica vaig agafar el llibre amb més ganes. Em va costar que m’enganxés. Havia llegit fins la pàgina setanta i ja començava a pensar que en Màrius tenia raó. Tranquils, estic fent la crítica i ja he dit que no en faig si el llibre no m’ha agradat. M’ha agradat. Agradarà als lectors i es vendrà molt per Sant Jordi. En això, en Màrius també l’encerta. Es vendrà perquè els llibres que parlen d’autoajuda i teràpies alternatives, malgrat facin picor a molts, es venen. Es vendrà perquè és un llibre fresc. Es vendrà perquè explica intimitats de personatges entrevistats a la ràdio, polítics i presidents de la Generalitat inclosos. Es vendrà perquè en Gaspar Hernández és un noi famós, que té un públic fidel que s’adorm amb la seva veu cada nit. Per això, els editors han rebut en Gaspar amb els braços oberts (per què, si no, tants agraïments a editors?).

El silenci és la història d’una nit durant la qual, un locutor de ràdio, parlarà a una noia japonesa, adormida, que té un tumor al cervell. El relat alterna la veu en primera persona (la del locutor) que s’adreça en segona persona a la noia, amb una altra veu, la del diari de la Umiko, escrit durant la seva estada en un monestir zen. D’entrada, la veu narrativa del locutor de ràdio no és versemblant. En un discurs directe oral, ningú no parla com ho fa ell, les paraules són artificioses, les frases massa llargues, massa estructurades, i el contingut és vacu, superficial. A més l’ús constant de la segona persona del singular és, literàriament parlant, difícil si no es té molta tècnica. Oh, és clar, Sándor Márai ho fa a L’última Trobada. I també Kafka, a Carta al pare. I la Maria Barbal s’hi atreveix, a País Íntim. Són autors reconsagrats. Tot i que Gaspar Hernàndez escriu de forma fluïda, aquesta veu narrativa trontolla una mica, costa que ens desperti l’interès, fet que no es produeix fins que el narrador no es despulla i ens explica coses viscudes, detalls de les entrevistes a l’emissora de ràdio, per exemple. En canvi la segona veu, la que fa servir en els fragments del diari de la Umiko, funciona molt bé i crec que és una llàstima que no n’hagi tret més suc.

En aquesta novel·la Gaspar Hernàndez peca una mica de “periodista”. Tendeix a donar moltes dades, a mostrar explícitament per comptes de jugar a suggerir. Però alhora ens mostra que té fusta sensible. D’ara en endavant, li poden passar dues coses: que faci cas a editors i gent que volen “el seu bé” i continuï escrivint llibres que es vendran molt com El silenci, o que només escolti allò que sona a dintre seu durant les meditacions, el seu propi silenci.

dijous, 29 de gener del 2009

La mala dona

Marc PastorLa Magrana

No sóc de llegir novel·la negra, jo. No m’ha interessat mai especialment, aquest gènere literari. Reconec que és un prejudici, per allò que sembla un gènere menor, una mica de segona, que llegeixen només aquells a qui agraden les històries de sang i fetge, les intrigues i el suspens de la investigació policíaca. Per això se’m fa estrany recomanar-ne una i ho faig perquè, més enllà del gènere al qual pertany, és una novel·la excel·lent. Es tracta ni més ni menys de l’obra La mala dona, guanyadora del I Premi Crims de Tinta de novel·la negra, d’intriga i policíaca.

Me la va recomanar el Jordi Milian, amic de ràdio Sant Andreu i autor del blog l’illa dels llibres
http://www.illadelsllibres.blogspot.com/. Acostumo a fer més cas del boca orella que de determinades crítiques, sospitoses de servir interessos editorials. El boca orella enganya poc i en aquest cas, quan ve d’un bon lector de llibres, la recomanació no es pot passar per alt. Va ser tot un encert. He llegit la novel·la, m’ha agradat i, al meu torn, la recomano.

La novel·la està basada en un personatge real, Enriqueta Martí, coneguda com la vampiressa del carrer Ponent. Descriu fets ocorreguts a una Barcelona de primers del segle XX en la qual el crim i els robatoris són la rutina del dia a dia, una ciutat convulsa encara per la recent Setmana Tràgica, a les portes de la Guerra amb el Marroc, que viu sota l’amenaça constant del terrorisme anarquista i amb una policia polititzada que protegeix la gent rica i deixa a la seva sort els marginats, gent que no existeix per a la societat i que no interessa a ningú. Només interessa als inspectors que busquen els culpables de les desaparicions de criatures, que continuen la investigació fins i tot quan reben ordres dels seus superiors de deixar-ho córrer perquè els que s’amaguen al darrere són molt poderosos. Tot és real. Només la investigació policial és ficció.

L’autor del llibre, Marc Pastor, és policia. És diplomat en Criminologia i Política Criminal i treballa a la policia científica dels Mossos d’Esquadra. Tot un expert en crims, com podeu imaginar. El domini absolut del tema, però, no embafa la novel·la de tecnicismes i detalls escabrosos. Tot i tractar un assumpte tan fort com el segrest i assassinat de criatures, i malgrat s’apropa molt a la línia que separa la barbàrie del decòrum, no la creua en cap moment i desenvolupa el relat amb absoluta elegància, bastint una estructura agosarada i alhora intel·ligent, amb un punt de vista que no us explico per a no fer malbé la sorpresa. No cau en tòpics, deixa ben parats els inspectors i els agents que se les veuen de tots colors mentre fan la seva feina i els dota de sensibilitat i vida pròpia. No deixa de criticar les martingales dels poderosos que es creuen amb el dret de poder comprar la culpabilitat i la innocència de les persones i en fa una subtil descripció psicològica: es nota que ha estudiant la ment humana i en comprèn els impulsos i els desigs més estrambòtics. De tant en tant, l’autor ens deixa veure la seva pròpia formació literària, citant autors i novel·les de gènere, però també poetes de l’època. Demostra, igualment, que ha consultat hemeroteques i llibres d’història per tal de retratar fidelment la Barcelona dels primers anys del segle XX. I el resultat és una novel·la ben escrita, entretinguda, amb una trama ben resolta i un ritme que enganxa fins i tot a aquells que, com jo mateixa, no llegeixen novel·la negra. L’excepció confirma la regla.

dissabte, 3 de gener del 2009

Quiet

Màrius SerraEditorial Empúries

Mai no havia llegit un llibre com aquest. Mai.

Que Màrius Serra és un bon escriptor, ja ho sabia: el vaig descobrir amb La vida normal, fa més de 10 anys. Després, quan va publicar Verbàlia, li vaig enviar un parell de correus electrònics: jo li regalava jocs de paraules i ell em responia regalant-me alguna frase enginyosa, per donar-me les gràcies. Així vaig entrar a formar part de la llista de distribució de correu del seu portal de ludolingüística
www.verbalia.com. S’ha de tenir un bon coco per preparar cada dia, plogui o nevi, els jocs enigmàrius que presenta cada matí en la seva popular secció d'El matí de Catalunya Ràdio, exercir de columnista a premsa, escriure llibres de narrativa, preparar mots encreuats... En Màrius n’ha fet més de sis mil, de mots encreuats, i ha escrit més de dos mil articles de premsa. És un treballador de la paraula empedreït, només comparable amb Josep Maria Espinàs, un altre escriptor dels que treballen i escriuen sense parar. La comparació l’he feta expressament: tots dos són homes brillants amb un fill diferent.

Fa anys que vaig llegir El teu nom és Olga, una narració corprenedora que Espinàs va dedicar a la seva filla Olga, que pateix síndrome de Dawn. En començar a llegir Quiet esperava trobar-me un relat semblant. Més enllà de les diferències d’estil entre els dos escriptors, ambdós escrivien un llibre sobre la seva part més vulnerable, fent públic el dolor que representa tenir, i estimar, un fill que no progressa adequadament.

Serra, però, va molt més lluny que Espinàs. Mentre que Espinàs ens presenta un relat tendre i ple de comprensió, Serra esparvera. No perquè expliqui res inconvenient, tot el contrari. Fa mal perquè toca temes que, a la nostra societat i en ple segle XXI, són estrictament tabú. Ens explica com s’ho fa per intentar continuar una vida que, de cop i volta, cal tornar a aprendre a viure, com s’ho fa per desempallegar-se de les convencions socials. Ens explica els aspectes invisibles del dolor, els prejudicis, les comparacions, els canvis d’estat emocional que comporta el fet de tenir un fill com el Llullu, un nen amb paràlisi cerebral i crisis epilèptiques que es repeteixen incomptables vegades cada dia. En les pàgines del llibre i entre relats de viatges amb cadira de rodes i sonda gàstrica, hi aboca la ràbia i la incomprensió però també ens obre el cor fins emmirallar-se en l’ànima del fill. Un mirall on el lector també s’hi veu reflectit.
Mireu com s’aconsegueix la medalla ensalivada que té el valor d’una condecoració:

«La cerimònia de graduació és simple i es repeteix moltes vegades cada dia. Es
renova. Agafem en braços un dels nostres llullus per traslladar-lo, per treure’l
del cotxet, per canviar-lo o simplement perquè ens ve de gust abraçar-lo. Poc o
molt, els llullus responen de la millor manera que saben. Emocionats, comencen a
moure la llengua fins que el cap els cau sobre la nostra espatlla i ens hi
dipositen joiosos una dosi de bava».

Ja ho veieu. És un llibre ple de sentiments però sense ni una gota de sentimentalisme. Màrius Serra fuig de l’emoció que provoca la llagrimeta fàcil i escull dir les coses pel seu nom, ens ensenya a relativitzar el drama i a rebre la vida de front, sense abaixar els ulls.

Mai no havia llegit un llibre com aquest. Segur que vosaltres tampoc.

dissabte, 22 de novembre del 2008

Casa de Misericòrdia

Joan MargaritEdicions Proa
..
Avui us vull recomanar un llibre de poesia. Si us plau, no us espanteu pel títol: fa referència a les institucions que acollien els infants orfes en temps de la infantesa del poeta, viscuda amb la postguerra de fons, amb el record del seu pare afusellat i la realitat quotidiana de misèria i fam. Casa de Misericòrdia és un poemari molt ben construït, i utilitzo la paraula expressament, perquè Margarit ha estat arquitecte d’ofici i catedràtic de càlcul d’estructures. En la seva poesia, aplica la precisió de la tècnica i aconsegueix un equilibri perfecte entre contingut i forma.

Quan Margarit parla de la seva poètica, diu que creu que la seva poesia s’entén perquè cerca la paraula exacta per expressar, de forma breu i precisa, allò que vol dir. Un poema ha de ser entès pels lectors, que són imprescindibles, perquè un poema no existeix sense lectors. Un bon poema ha de fluir de forma natural i la seva lectura ha de ser fàcil, ha de ser una poesia propera i alhora plena de matisos nous. Per saber si un poema s’ha entès, el lector ha de llegir en soledat i notar que ha captat un sentiment, ha de notar que amb la lectura del poema alguna cosa ha canviat a dins seu, com si tingués més “ordre interior enfront del desordre de la vida”. Amb tot, Margarit reconeix que aquest entendre el poema es pot donar a diversos nivells. Aquesta és precisament la trampa. La poesia de Margarit sembla fàcil, però no ho és. No ho és perquè per aconseguir una poesia que s’entengui, cal treballar-se-la:
no hi ha res més lluny de la bona poesia que la ingènua espontaneïtat.
Tot i que és cert, doncs, que la poesia de Margarit s’entén, no és cert que s’entengui com ell diu en el sentit de lectura fàcil. Els seus, no són poemes que transmetin tot el seu sentit de manera directa en una sola lectura. Un poema pot tenir lectures i relectures com una melodia que no perd mai la intensitat. La poesia de Margarit ens colpeja perquè treu rendiment dels simbolismes i utilitza, constantment, un segon nivell que inclou un molt més ampli, i provocador, sentit metafòric. Aquest desplegament d’idees amagades semblen el missatge dins l’ampolla llençada pel nàufrag que les ones han conduit fins a la sorra de la nostra platja particular, missatge que només podrem conèixer si recollim l’ampolla i l’obrim per veure què amaga a dins. És a dir, si llegim i rellegim el poema fins esbrinar què ens ha fet vibrar, què hem entès de tota la càrrega emotiva condensada en quatre mots.

Margarit és un dels millors poetes catalans vius i dels pocs que té la sort de vendre llibres. La potència de Casa de Misericòrdia li ha valgut el Premio Nacional modalitat de Poesia del 2008 que atorga el Ministerio de Cultura, el Premi Nacional de Literatura de 2008 que atorga la Generalitat, el Premi de la Crítica Catalana 2008 i el Rosalia de Castro 2008 atorgat pel PEN de Galícia.

dimecres, 27 d’agost del 2008

L’informe Phaeton

Albert Salvadó
Editorial Columna

Me’l vaig emportar de vacances, l’informe Phaeton, pensant que seria una novel·la distreta, fàcil de llegir. No és el primer llibre d’Albert Salvadó que llegeixo. De fet, l’he anat seguint despreocupadament, perquè m’agraden les novel·les històriques i amb els seus llibres t’ho passes bé. Però també, perquè una vegada que el vaig escoltar en un col·loqui, vaig trobar encertades les seves intervencions i em va agradar com li brillaven els ulls quan parlava del procés creatiu de les seves novel·les. Ja aleshores em vaig adonar que aquest home escriu perquè es diverteix investigant i remenant el calaix de sastre de la història i en combina les peces com si es tractés d’un joc. No passa gaire sovint que un enginyer, que d’entrada es deu guanyar bé la vida, ho deixi tot per posar-se a escriure; l’ofici d’escriptor no dóna per viure. Tampoc no em passa sovint que quan espero distreure’m amb un llibre en quedi tan enganxada que no pugui dormir. Perquè aquest llibre desperta, us ho asseguro. Desperta les ganes de saber.

Abans que res he d’avisar-vos que aquesta no és una novel·la històrica convencional. Perquè no se’ns explica la història, l’oficiosa, la tradicional, la que sempre escriuen els vencedors. Aquí el que se’ns vol explicar és precisament que tota aquesta història és un engany. ¿Us ho creureu si us dic que hi ha hagut una civilització molt més avançada que la nostra que va acabar causant un desastre que per poc destrossa el planeta? ¿Us sona, potser, a història ficció? Doncs llegiu, llegiu l’informe Phaeton i veureu que hi ha prou indicis per creure-ho, perquè tot encaixa, fins i tot allò que les religions s’han esforçat a disfressar. Us asseguro una cosa: si llegiu aquest llibre us adonareu que les veritats absolutes no existeixen i segur, segur, que en voldreu saber més. Jo he quedat tan enganxada que porto dies investigant pel meu compte i no només començo a creure que hem de canviar urgentment la nostra història, també ens cal revisar a fons el nostre present.

Tot comença quan un narrador rep la visita d’un home que es presenta com a Sr. Contacte. Escollir el narrador en primera persona és un encert, dóna credibilitat a la investigació, però alhora ens permet sospitar que rere aquest protagonista sense nom s’hi amaga bona part de l’autor. El Sr. Contacte dóna pistes que fan que el nostre protagonista comenci l’aventura d’investigar i vagi descobrint dades que serveixen per estirar el fil i anar posant al descobert la informació i, al mateix temps, anar bastint la trama. Amb aquest punt de vista, l’autor aconsegueix arrossegar el lector de manera que també vulgui saber. Jo mateixa m’he trobat que, mentre llegia, havia de deixar el llibre un moment per verificar les dades que anaven sortint perquè necessitava comprovar si l’autor m’enredava o si tot plegat podia ser cert. Mantenir aquest interès del lector i tenir-lo atrapat com si fos un thriller al llarg de cinc-centes pàgines, no és cosa fàcil. Jugar a creuar la línia entre realitat i ficció, entre assaig científic i invenció literària, és agosarat però l’autor s’hi llença de cap i se’n surt amb èxit.

Aquesta novel·la se salta totes les normes acceptades per la crítica literària ortodoxa, la que jutja com s’han d’escriure les novel·les (criteris establerts per E.M. Forster i seguits per tants crítics de casa nostra). Hi ha al darrere un munt de documentació i tasca de recerca, un altre aspecte transgressor, perquè l’autor en cap moment no amaga les seves fonts d’informació, dóna moltes dades, a vegades transcriu fins i tot fragments, i tot això ho fa sense trencar el ritme!, com si tot plegat fos un joc. Malgrat que sembli que tot passa en quinze dies, una novel·la així no s’improvisa; són anys i anys de lectures les que permeten anar encaixant uns fets que revelen un passat ben diferent del que ens han explicat...

Ja ho veieu, aquest és un llibre polèmic. Personalment crec que l’Albert Salvadó ha tingut molt de valor per tirar endavant un llibre així: haurà de fer front a tots els que l’acusaran de ximple per dir “bajanades”. A mi, però, tot el que explica m’ha estimulat i en vull saber més. La meva vida ja no pot ser la mateixa després d’haver llegit l’informe Phaeton.

dilluns, 18 de febrer del 2008

El conte número tretze

Diane Setterfield
Editorial Empúries / Lumen

Va ser per culpa de la gastroenteritis, que vaig llegir “El conte número tretze” de Diane Setterfield. El teníem a casa des de Sant Jordi. Com que per la diada tots ens regalem llibres a tots, i a vegades més d’un perquè aprofito el descompte per treure la llista de títols que vull comprar, acostumem a arreplegar-ne una dotzena. Feia uns mesos que estava al prestatge de les lectures pendents perquè només endreço a la llibreria, en el lloc alfabètic que li toca pel seu autor, els llibres que ja he llegit. No els guardo pas tots. Ja no. Després d’arribar al primer miler de llibres, vaig començar a ser selectiva i a regalar els que sé del cert que no tornaré a obrir mai més.

El llibre estava a la lleixa dels pendents i potser s’hi hauria passat una temporada si no arriba a ser que em vaig trobar sense lectures. Havia portat uns dies de feina boja i, com em passa quan abuso de la meva salut, el cos em va petar pel meu punt feble. Em vaig veure obligada a seure, ajornar totes les feines importantíssimes i urgents i a deixar passar el temps, llegint, prop del lavabo, per si de cas. Com que fa molts mesos que va ser Sant Jordi, la lleixa era gairebé buida. Primer em vaig empassar Tierra Firme, de la Matilde Asensi, una aventura de pirates, divertida i ben escrita. Després vaig agafar Next, la darrera novel·la científica de Michael Crichton, sobre enginyeria genètica i transgènics, la lluita brutal dels laboratoris farmacèutics, investigadors que se salten tots els codis ètics a la torera i jutges que fallen a favor de les grans corporacions (en nom del progrés). Tot això del genoma humà i dels experiments biotecnològics posa els cabells de punta, potser perquè ja no m’ho crec que sigui ni ciència ni ficció; més aviat penso que deu ser un relat realista, sospita que no em tranquil·litza gens...

Vaig tornar cap a la lleixa i només quedava un llibre: El conte número tretze. Em vaig quedar mirant la portada: uns llibres antics. Així que a la portada d’un llibre, hi ha un altre llibre. Què encertat! Perquè aquesta història ens narra, precisament, una història dins d’una altra història. O potser dues històries. Històries paral·leles i bessones. Històries de lectures i de llibres antics. Em vaig asseure i em vaig mig tapar amb una manta. A fora plovia, un miracle meteorològic que posava el contrapunt perfecte per començar una novel·la gòtica. Vaig obrir el llibre, vaig començar a llegir, i ja no el vaig poder deixar fins acabar-lo.

Em va atrapar. El conte número tretze és el conte que no existeix, la història per escriure que Vida Winter, una escriptora d’èxit, narrarà a la seva biògrafa, Margaret Lea, una llibretera que també té una història sense explicar. I entre totes dues teixeixen un argument que persegueix fils invisibles, entre boira de records i vides no viscudes, ànimes bessones que es troben en el reflex del mirall, fantasmes que estan vius, personatges que estan morts, cases en runes i vides arruïnades, infants abandonats, morts que no estan sota terra, perquè a vegades és fràgil la línia que separa els que estan a l’altre cantó. Diu Vida Winter que és millor tenir una bona història que saber la veritat... Però quan la mort s’apropa i els personatges i les històries s’acaben, la necessitat d’explicar la veritat aconsegueix imposar-se.

Aquesta és una novel·la sensacional, de primer nivell, escrita per algú que estima la literatura i que ha sabut crear una obra amb alguns dels ingredients de les millors novel·les britàniques del segle XIX. Les referències a Jane Eyre són constants, fins al punt que aquella història surt del llibre per barrejar-se amb els personatges i conformar el teló de fons d’una nova narració. Un joc agosarat i ben resolt. Que la història no pot haver passat de veritat? A qui li importa! Sempre és millor tenir una bona història que ser fidels a la realitat. Obriu la primera pàgina i deixeu-vos endur pel relat. No cal fer res més quan una novel·la està ben escrita.